Entrenamiento

martes, 20 de enero de 2009

Los puertos de la Mancha

Se va la nieve y da paso al aire y la lluvia, y por supuesto se sigue manteniendo el frío (lógico en estas fechas). Y el ciclista como siempre mirando al cielo a ver qué nos depara...

Lo cierto es que si normalmente el aire es molesto; en las llanuras de la Mancha se sufre en sobremanera. Siempre me ha causado risa cuando he hablado con ciclistas y comentan que el terreno en la Mancha está exento de dureza y es muy fácil entrenar...nunca más lejos de la realidad.

Cuando era cicista tuve la suerte de disputar en varias ocasiones las Rutas del Vino de Castilla-La Mancha y siempre en las competiciones previas ls mismas gracias de los corredores del norte y de Madrid "aquello está lleno de puertos...ja,ja,ja.." y yo siempre les contestaba lo mismo: "os vais a llevar alguna sorpresa que otra"; porque como muchas veces comentaba con Medina, un antiguo compañero del pelotón nacido en Miguel Esteban (Toledo), la gente no conoce los puertos de la Mancha. Y aunque la orografía no marca fuertes y grandes subidas, hay que echarle arte para pegarte 30 kilómetros de recta con el aire de frente y lo que es peor, en carrera con el aire de costado...el sufrimiento está garantizado y normalmente todos esos que se reían tanto en la previa y venían extremadamente delgados, y que subían los puertos del norte volando perdían cerca de media hora en esta vuelta.

Lo cierto es que es curioso; esta mañana lo he experimentado en mis propias carnes. Hoy he querido salir solo para recordar el estado de asqueamiento que llegaba a alcanzar cuando era ciclista y me salía un día "perro" como los que se están dando ahora y lo he conseguido con creces; porque no sé si son brujerías o algo parecido, pero hay días que no sabes por qué, pero todo el día te va dando el aire mal y para rematar, hoy los últimos 23 kilómetros una recta con el aire de cara (carretera de Socuéllamos a Tomelloso), y cuando digo una recta, es una recta; que no hay ni una ligera curva y claro para que el día fuera completo no podía faltar la lluvia que gracias a Dios me ha pillado entrando a la población y me he podido librar del granizo que ha caído posteriormente...

Lo dicho...quien venga a La Mancha, que no espere que es oro todo lo que reluce y si los manchegos tienen fama de ciclistas duros, luchadores y acostumbrados a hacer grandes cabalgadas en solitario, no es fruto de la casualidad y se forja con el día a día.

Ánimo que pronto se pasa el mal tiempo...


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