Gran exhibición de Ismael de la Calle el pasado domingo en la carrera disputada en Arévalo (Ávila), prueba reservada para la categoría júnior.
La prueba estuvo marcada por el fuerte viento, ayudando al escarpado terreno a seleccionar a los participantes, y haciendo que se hiciera muy dura la misma.
La prueba empezó con un ritmo muy fuerte, siendo constantes los ataques y contraataques, con gran nerviosismo, como suele ser habitual en la categoría; hasta que se produjo el primer corte importante de la jornada, el cual estaba formado por quince corredores aproximadamente.
Un vez establecido el corte señalado, es el momento elegido por Ismael de la Calle para lanzar su ataque, logrando marcharse en solitario, manteniendo una distancia razonable, hasta que aproximadamente a quice kilómetros de la llegada, era cazado por un grupo reducido de siete unidades. Una vez recobrado el aliento, Ismael vuelve a lanzar otro ataque, siendo este el definitivo, llevándose a rueda a otro componente de la escapada, soltándolo a quinientos metros para presentarse en solitario en la línea de meta, dando una gran muestra de fuerza y poderío.
La prueba estuvo marcada por el fuerte viento, ayudando al escarpado terreno a seleccionar a los participantes, y haciendo que se hiciera muy dura la misma.
La prueba empezó con un ritmo muy fuerte, siendo constantes los ataques y contraataques, con gran nerviosismo, como suele ser habitual en la categoría; hasta que se produjo el primer corte importante de la jornada, el cual estaba formado por quince corredores aproximadamente.
Un vez establecido el corte señalado, es el momento elegido por Ismael de la Calle para lanzar su ataque, logrando marcharse en solitario, manteniendo una distancia razonable, hasta que aproximadamente a quice kilómetros de la llegada, era cazado por un grupo reducido de siete unidades. Una vez recobrado el aliento, Ismael vuelve a lanzar otro ataque, siendo este el definitivo, llevándose a rueda a otro componente de la escapada, soltándolo a quinientos metros para presentarse en solitario en la línea de meta, dando una gran muestra de fuerza y poderío.

En la imagen Ismael de la Calle en la Bizkaiko Klasika disputada con los colores de la selección manchega, y en donde Ismael dio otro recital de lucha y garra.



