Año de nieves, año de bienes…si lo seguimos ciegamente el dicho, este será un súper año…ya llevamos dos grandes nevadas y personalmente me encanta la nieve, aunque solamente sea para hacer el cabra y poner chorreando al que pase por el lado. Los ciclistas por mucho que les guste la nieve, cada vez que miran por la ventana y ven la que está cayendo…no se acuerdan precisamente de Papá Noel…esta mañana he tenido que ir desde Tomelloso a Ossa de Montiel y en el trayecto me he encontrado a varios ciclistas o extraterrestres; porque con toda la indumentaria que llevan es imposible reconocerlos…
Llegados a este punto, quiero rendir un pequeño homenaje a los ciclistas, que cuando llega la Vuelta a Mallorca en profesionales y la prueba de Don Benito para los amateur se les ve con un punto de pedal potente y con la soltura como si fuera mayo o junio. Este golpe de pedal se consigue que en días perros como hoy, y con temperaturas bajo cero, como llevamos casi todo el invierno; se enfunden su ropa de ciclista (dos culottes como me contaba esta mañana uno de esos ciclista para poder aguantar el frío), cojan su bicicleta y se pongan a hacer horas encima de ella, cosa que parece fácil porque como dicen alguno “es su trabajo”; pero hay que verse en la situación y a ver qué haría esa gente…porque a mí e imagino que a muchos de los que han querido ser o han sido ciclistas (cuando digo ser ciclista me refiero a llegar a ser profesional), les ha pasado que han mirado por la ventana y han visto el panorama han pensado “hago una horita de rodillos y mañana dios dirá…”, si es que no ha sido “me espero a ver si esta tarde clarea…” cosa que no ha sucedido y ahí se ha quedado el entreno del día; y lo cierto que no son locuras hacer eso, porque en verdad la locura es salir a entrenar aparentemente…pero ahí se ven los resultados, que normalmente no son fruto de la casualidad. Sin nada más, quiero animar a esos currantes de la carretera y ánimo que este frío pasará pronto…
Llegados a este punto, quiero rendir un pequeño homenaje a los ciclistas, que cuando llega la Vuelta a Mallorca en profesionales y la prueba de Don Benito para los amateur se les ve con un punto de pedal potente y con la soltura como si fuera mayo o junio. Este golpe de pedal se consigue que en días perros como hoy, y con temperaturas bajo cero, como llevamos casi todo el invierno; se enfunden su ropa de ciclista (dos culottes como me contaba esta mañana uno de esos ciclista para poder aguantar el frío), cojan su bicicleta y se pongan a hacer horas encima de ella, cosa que parece fácil porque como dicen alguno “es su trabajo”; pero hay que verse en la situación y a ver qué haría esa gente…porque a mí e imagino que a muchos de los que han querido ser o han sido ciclistas (cuando digo ser ciclista me refiero a llegar a ser profesional), les ha pasado que han mirado por la ventana y han visto el panorama han pensado “hago una horita de rodillos y mañana dios dirá…”, si es que no ha sido “me espero a ver si esta tarde clarea…” cosa que no ha sucedido y ahí se ha quedado el entreno del día; y lo cierto que no son locuras hacer eso, porque en verdad la locura es salir a entrenar aparentemente…pero ahí se ven los resultados, que normalmente no son fruto de la casualidad. Sin nada más, quiero animar a esos currantes de la carretera y ánimo que este frío pasará pronto…


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