Como cada año y fiel a su cita, llega el evento grande del cicloturismo en La Mancha, la gran Marcha Cicloturista Óscar Sevilla en la albaceteña ciudad de Ossa de Montiel en la provincia de Albacete; que este año se disputaba la XI edición; superándose cada año el nivel organizativo y participativo de la prueba.
A las 9 de la mañana se daba el banderazo de salida desde Ossa de Montiel, recorriendo una zona de belleza incomparable como son las lagunas de Ruidera y toda la zona de alrededor de Ossa de Montiel, mostrando el típico paisaje manchego.
Como es habitual, en la salida los ánimos estaban por todo lo alto, y como siempre había ciclistas de todos los niveles y filosofías.
Después de disfrutar de la belleza de las lagunas de Ruidera, se dio el banderazo de salida al tramo libre, afrontando la subida del alto de La Redondilla, fragmentando el grupo y produciendo los primeros grupos.
A las 9 de la mañana se daba el banderazo de salida desde Ossa de Montiel, recorriendo una zona de belleza incomparable como son las lagunas de Ruidera y toda la zona de alrededor de Ossa de Montiel, mostrando el típico paisaje manchego.
Como es habitual, en la salida los ánimos estaban por todo lo alto, y como siempre había ciclistas de todos los niveles y filosofías.
Después de disfrutar de la belleza de las lagunas de Ruidera, se dio el banderazo de salida al tramo libre, afrontando la subida del alto de La Redondilla, fragmentando el grupo y produciendo los primeros grupos.
Una vez superado el alto de La Redondilla la serpiente multicolor se dirigió hacia la ciudad de Ossa de Montiel, para dirigirse posteriormente a la localidad de El Bonillo, estirándose nuevamente y haciéndose nuevos grupos gracias a la subida que hay a la salida de Ossa de Montiel.
Superada la zona eminentemente llana de Ossa de Montiel a El Bonillo, había que afrontar las empinadas calles de esta localidad, que restaron fuerzas a los participantes que gracias a la bajada que llevaba hasta Sotuélamos pudieron recuperar, para afrontar todo el terreno rompepiernas que les quedaba por afrontar, marcada claramente como no podía ser de otra manera por el fuerte viento que en esta zona es el elemento rey y ejerce de juez y verdugo en todas y cada de las pruebas de la zona.
Una vez recorrido todo el duro terreno rompepiernas, había que afrontar la larga subida de el alto de El Rincón que terminaba de agotar las pocas fuerzas restantes en las piernas de los esforzados de la ruta, que para muchos causó el mismo efecto que cualquier puerto de primera categoría de la Vuelta a España.
Ya superado el alto de El Rincón llegaba la gran recompensa de divisar a lo lejos la localidad de Ossa de Montiel, y en ella la deseada línea de llegada.
La llegada, como suele ser habitual, demostró un nivel organizativo inmejorable, con una acogida a los participantes espectacular.
Es muy de agradecer la preocupación y profesionalidad que un año tras otro demuestran los componentes de la Peña Ciclista Óscar Sevilla y todos los voluntarios que colaboran con Andrés Sevilla (hermano de Óscar) a la cabeza, que además de toda la infraestructura de la llegada y resto del recorrido, también montan varios puesto de avituallamiento fijos y surten a todos los vehículos de bebida para que los participantes estén atendidos en todo momento, y controlando a todo el público asistente para que no haya que lamentar ningún accidente.
Queremos rendir homenaje a la familia Sevilla este año especialmente porque en fechas muy próximas ha sufrido la pérdida del cabeza de familia, desde aquí queremos transmitir a todos ellos nuestro más sentido pésame.
Superada la zona eminentemente llana de Ossa de Montiel a El Bonillo, había que afrontar las empinadas calles de esta localidad, que restaron fuerzas a los participantes que gracias a la bajada que llevaba hasta Sotuélamos pudieron recuperar, para afrontar todo el terreno rompepiernas que les quedaba por afrontar, marcada claramente como no podía ser de otra manera por el fuerte viento que en esta zona es el elemento rey y ejerce de juez y verdugo en todas y cada de las pruebas de la zona.
Una vez recorrido todo el duro terreno rompepiernas, había que afrontar la larga subida de el alto de El Rincón que terminaba de agotar las pocas fuerzas restantes en las piernas de los esforzados de la ruta, que para muchos causó el mismo efecto que cualquier puerto de primera categoría de la Vuelta a España.
Ya superado el alto de El Rincón llegaba la gran recompensa de divisar a lo lejos la localidad de Ossa de Montiel, y en ella la deseada línea de llegada.
La llegada, como suele ser habitual, demostró un nivel organizativo inmejorable, con una acogida a los participantes espectacular.
Es muy de agradecer la preocupación y profesionalidad que un año tras otro demuestran los componentes de la Peña Ciclista Óscar Sevilla y todos los voluntarios que colaboran con Andrés Sevilla (hermano de Óscar) a la cabeza, que además de toda la infraestructura de la llegada y resto del recorrido, también montan varios puesto de avituallamiento fijos y surten a todos los vehículos de bebida para que los participantes estén atendidos en todo momento, y controlando a todo el público asistente para que no haya que lamentar ningún accidente.
Queremos rendir homenaje a la familia Sevilla este año especialmente porque en fechas muy próximas ha sufrido la pérdida del cabeza de familia, desde aquí queremos transmitir a todos ellos nuestro más sentido pésame.
Perfil de la jornada


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